​Sueños de Unicornio Feliz - Así nació Sally Rous

Sally Rous nace oficialmente en junio de 2016 gracias a un sueño. Un sueño en el que apareció el ukelele y un nombre. En ese momento empecé a construir un universo lleno de canciones, unicornios, arcoíris, estrellas fugaces y las ganas de crear un mundo mejor.

Es el proyecto unipersonal tras el que estoy yo, Eider, nombre que me pusieron allá por el año 1979.

La música siempre ha estado en mi vida, desde bien pequeña la música llenaba los vacíos que había en mi interior. La música siempre fue, ha sido y será la manera en la que mejor me expreso. La música siempre ha sido la que ha sacado mi verdadero ser.

Empecé tocando instrumentos: el saxo, la flauta travesera y el txistu, y cantando en casa, en la intimidad de las cuatro paredes de mi cuarto. No fue hasta años más tarde que me decidí a compartir mi voz con más gente (no sólo con mis vecinos).

A los 26 años empecé a cantar en Infux, un grupo bilbaíno de pop-rock con el que di mis primeros conciertos, y confirmé lo que ya presentía. En el escenario es el lugar en el que más a gusto estoy en este mundo.

Cuatro años después, como pasa con muchos grupos, Infux llegó a su fin y empecé un nuevo proyecto que no vería la luz hasta años después. En Lazy Emmet participé como cantante y letrista. Aquí empecé a encontrar mi verdadera voz como artista.

Dimos dos conciertos y cosas de la vida, por motivos laborales de varios integrantes, Lazy Emmet también llegó a su fin.

Tuve varios años de sequía compositiva y de preguntarme ¿ahora qué hago?, hasta que en el 2016, se creó la semillita de Sally Rous.


Canto lo que me sale del alma. Las canciones me hablan y ellas me piden. Mezclo ukelele con sonidos más electrónicos y ambientales. Y estoy yo solita ante el peligro.

Canto en inglés y en castellano, yo no decido, deciden las canciones. Me guían unicornios y arcoíris, letras discordantes y sonoridades de purpurina. Pero también me guía la melancolía, las ganas de cambiar el mundo, de alzar la voz en busca de un universo pacífico y lleno de amor (y no hablo del amor romántico).

En mi imaginario se mezclan caminos de baldosas amarillas con noches inquietas, sueños de libertad, ganas de escapar y muchos deseos.

Me nutro de cuentos, de libros y de películas. Aquellas que han marcado mi vida y aquellas en las que me identifico. Aquellas que crean el universo Sally Rous.

Un universo que quiero compartir con el mundo y reunir a todos los unicornios felices que están perdidos ahí fuera.

​​Dos delirios antes de dormir rezaba el epitafio. Tres tormentas antes de acabar el día, en tu cabeza cantan cuatro gatos...

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